Carpintero de letras

 

 

Autor

Eduardo Ochoa Hernández

Portada

Ochoa H. E (2017) Carpintero de letras. Morelia: CONALEP-CIE

ISBN: ISBN 978-607-8416-14-1

 

PDF 451KB E-book

Contenido


Amanecer respirar
Aprendí en tus páginas sobre el mañana
Procreadora
Letras soleadas
Espíritu de anhelo
Temblor de los cielos
Censura de cristal
Literatura 1
Sombras de letras
Letras fuego
Camino de letras
Suenan dos minutos
Caminos en el extremo de la existencia
Hasta que despierte
Tiempos que regresan
Pasos en tu camino
Viaje dentro de mi
En espejo ajeno
Casa
Rebeldía
Intimidad
Batallar por letras para un poema
Caminar juntos
Escribir para ti
Escribir, buscar una forma
Luz brillante en tus ojos
Persigue tus palabras sencillas
Sencillas
Juventud
Misma ciudad
Letra entre nosotros
Encuentro
Se han ido
El conocimiento de la gracia
Soy rebelde
Gotas de existencia
Iluminados en el viaje
Torpe
Cubierto de ti
Él y ella
Infatigable sentimiento
Ecos en la ciudad
Escritorio de trabajo
Novel escritor
Una cana
Idéntica tarde
En pasos de risas
Sin ti
Ojos de libertad
El escriba
Entre libros
Presencia
La sociedad se ha cerrado a los jóvenes
Un paseo literario por el amor romántico
Soledades interconectadas
Frontera americana
La educación, un relato roto
No te pueden amar
Letras en la “Tierra baldía” de T.S. Eliot
Juicios y cenizas
Para y vuela
Noche de escritura
Aquí miradas del tiempo
Testimonio
Hacer literatura en el lado de un círculo
Acantilado de letras
Shakespeare en el teatro de la verdad
El fin de la historia
Sencillez al fluir entre voces
Palabra borrada
Reencontrar nuestro camino
Navidad en el exilio
Somos la fuga de mis letras
Fracturas
Goteante carta de pasión
Confesión de Navidad
Veréis mi sentimiento
Musa
Vivir en ellos
Cada noche
Nubes
Tierra baldía de hombres
Volar en letras
En tu mundo
Letras
Amigo
Fragmentos
Nuestro encuentro
Herido
El poema y el maestro
Libertador Hidalgo
Mujer
Respuesta
Ausencia de viento
Noche de Luna
Hojas de esa historia
Literatura: 2
Leer
Caminos de signos
Pila de libros
Solo quiero que aprendas esto de mí
Tus ojos
Instante
A orillas del cuelo
Nuevo tiempo
Voces
Viento de letras
En tierra caliente
Infinito mal sueño
Censura
No todo es humo
Esperanza en las ruinas de una civilización
El destierro de uno mismo
Vivo en la cárcel de mis sueños
En la orilla de la locura
Dos en locura
Detrás de nosotros
Soltar amarras
Caminas en palabras
La diana bajo una nueva guerra
¿Buscas, tierra fértil o un desierto?
Morelia en pasos
Misterio en letras
Sin levantar el vuelo
Restaurar el poema
Soy lo no pronunciado
Enmudecer en el manantial de tu inspiración
Sin púas en las letras
Espinas del dictador
El oficio de la letra
Hablemos de ti
Gotas de lluvia
Dormir
Letras bajo la piel
Obviedades de nuestro papel para no ser ausencia
El verso, estética de un viaje riguroso
Poesía
Cariño por tus libros
Desnudarse en lo interior
Qué quantum fue el que me enamoro de ti
Llave en verso
El oficio de ríos de letras
Caminos posibles
Si escribir es otra manera de fracasar, yo lo hice perfecto
El pasado
Escribo de nuevo, con un lápiz pequeño
Una forma de morir frente a mi resucitador
Declive del tiempo
Estoy respondiendo al café…
La ruta del sonámbulo
Lágrima congelada
Invitación a vivir
Nacer desde las letras

Prefacio

Prefacio

Escuche, “las palabras que se pronuncian no son las que se escriben”, las letras no respiran a la tierra sino al hombre. ¿Cómo es el ritual de escribir sobre la musa? Escribir. Letras en mares de imaginación. Páginas. Se deslizan en la mano. Su luz se prolonga más allá de la muralla de la inteligencia. Hacen que un solo beso suyo no pertenezca a este mundo y viaje al espacio literario. Escribir deslizándose por las letras. Libros desnudos en el adulterio literario, seguirás siendo la musa. Palpitará el horizonte expresando un nuevo tiempo. Sigue una lista de libros por el torbellino de la noche. Escucha el interior de tu pecho. Se mueve el significado, se extiende. Escribir sin localizar tierra firme. Se redacta algo. Algo se esconde detrás del lenguaje. Sí, algo. Algo con la velocidad de la luz, algo que no envejece. Escribir algo más allá de pequeños lápices con la cadencia de un juego de ardilla y un becerro mirando cómo funciona el mundo. Escuché entre la neblina el odio de tantos. Tantos que me dicen no eres carpintero de letras. Tan solo un retorcido. Nada más que un pequeño lápiz hablando de lo que ya nadie quiere para este mundo. ¿Para qué escribir? Nadie me leerá. Construir texto, hacer del código algo más. Sí, la experiencia humana de buscar la dignidad en la creación. Mis errores nunca serán perdonados. El texto es impronunciable. Escuché nuestro silencio en el roce de un suspiro. Suspendido como viento de invierno. Viajando por las estrechas calles de rocas rosas. De árboles mudos por una palabra. Escuché. Sentí con cada gota de mi sangre. Descubrí el mensaje de la musa. El origen del sentimiento mismo de su existencia. Escucha deslizando el pequeño lápiz que te escribe esta noche. Páginas. Algo fue. Algo se aproxima. Así se propaga. Escribir. Escribir desde lo profundo de esta existencia. Ya nace un texto. Algo más y más que lenguaje. Quizás el propósito de la vida.

El viaje de la vida es a veces muy opaco en su transparencia emocional y racional. Desde el alma el poema habla de resistir, de las formas de caminar por nuestras existencias, esas intensas bajo mucha presión, implacables para sacar de ellas significado y aprendizaje. Estos poemas fueron desafíos intelectuales en el ver al otro lado de la frontera del lenguaje. Cada uno es un instante original que pincha el habla, exige todo el poder de la cultura alfabetizada, nos hacen notar que sus palabras codifican un viaje en la imaginación. Cada poema es lo que se logró entre evasiones al tratar de decir de la vida con letras. El poema es compatible con la auto-contradicción de nuestras vidas reales. Los amores son paradojas de renacimientos y muertes dentro de fuego y frío, las obviedades del uso poético contrastan en nuestro propio papel en la fábrica de cuerpos de palabras. El lector puede crear el sentido en libertad, y a pesar de ello el poema sigue allí con su autor ausente, está al lado en su propia vida, la vida del carpintero de letras.

El escritor coloca piezas en rebeldía al lenguaje, lo rebelde es su creatividad, suma de instantes frase a frase en que conspira entre preguntas y respuestas. Construye con mecanismos de comunicación un viaje entre metas y códigos verbales, separa y deja al descubierto palabras de lo imaginado. La reflexión moral en cada jornada de trabajo trata de orientarse y está atenta a vigilar las consecuencias de su habla.

Ya nacieron los herederos, verso de nuevo viento. Soy libertad, soy noches de letras, soy la vida entregada al vigilante paso de la literatura.

Vivir desnudo la vitalidad indecible, aquí les dejo un poco de las tumbas de esas noches.

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